9 de agosto de 2011

¿Una Guinness en Vitoria? Prefiero tirarme por un puente

Mucha estética y poca ética 
En ocasiones veo muertos. No, en serio. En ocasiones, quizá de tanto ver anuncios sobre las fiestas que organizan en St Patrick, te haces una idea que resulta no tener nada que ver con la realidad. Pensaba yo que en Vitoria se podría tomar alguna que otra Guinness, pero la verdad es que, hasta el momento, es mejor que te viole un mono de culo pelado que intentar tomar una buena pinta en la capital alavesa.

El domingo, ya sé que son fiestas y todo empeora, lo intentamos en O’Connors. Frente a la catedral nueva, al inicio de la  calle Prado. Sí, donde está el famoso Sagartoki (otro día hablaremos de los 20 minutos que tardan en atender en barra). Bueno, pues fue un desastre. Como no pague yo, no puedo insultarles por lo que cobraron, que sería demasiado, pero sí por vender una cerveza que empezaba a avinagrarse y encima estaba caliente.

El Molly Malone está muy bien decorado
Mira que intenté autoconvencerse de que no estaba tan mala. Y eso que la otra parte de mí, en cuanto vio el color de la cerveza, puso ya mala cara. Era obvio lo que nos esperaba. Mierda puta y poco más. No producía la arcada típica de la Guinness completamente avinagrada, pero no estaba buena. Y es que esta cerveza no aguanta más de siete días desde que se pincha el barril .Por favor, tasqueros del mundo, cuidadme la Stout.


No conforme con el fracaso, he decidido darle una segunda oportunidad a los seudo irlandeses de Vitoria. Hoy he pareado en el Molly Malone, en la calle San Prudencio. El local es precioso. Las cosas como son (el O’Connors tampoco está mal decorado), pero no se pueden cobrar 3,50 leuros por una madia pinta de Guinness. No me jodas, hombre.

Guinness@MollyMalone
La cerveza, thank’s God, no estaba picada. Tampoco caliente. Lo que no quiere decir que estuviera buena. Refresacaba, que ya es algo. Además, me dolía el estómago antes de tomarla y luego se me ha pasado. Claro que eso sería hambre. El tema es que en cuanto he visto a la camarera coger el vaso, inclinarlo y acercarlo a la caña me he puesto a temblar. Aquello no pintaba bien. Mi pinta no pintaba bien, jeje. Que rebuscado, ¿eh? No me preguntéis por qué, pero algo fallaba. ¿Ya estará eso bebible? La duda se ha disipado al ver el precio. Si hubiera cobrado dos leuros, habría marchado feliz, pero 3,5….. .

En fin que no quiero darme por vencido aún y volveré intentar encontrar un Guinness decente en Vitoria. No pido mucho, ¿no? Por el momento la única opción es coger el coche e ir a Llodio, a la Viña. Eso sí es una Guinness.

8 de agosto de 2011

Muy cerca de la perfección

Sólo faltan los peces de colores
El sábado, cansado de Celedón y demás chorradas festivas, decidí tomarme un buen gin tonic aprovechando las pocas horas libres que me está dejando la fiesta. Y como estaba hasta los webs de tonterías varias me lo puse puro, en su mínima expresión. Qué cerca de la perfección, muchachos. Brutal. De principio a fin.

Primero fue la copa al congelador. Unos 15 minutos. Estaba tan cansado que se me olvidó que la había metido. Salió helada, completamente blanca.  Después, un hielo del tamaño de un flan en el fondo. Me he comprado unos moldes de silicona para flanes y los uso como hielera. Gran invento.

Entonces un chorretón de gin. Desde todo lo alto, casi escanciado sobre el hielo para que rompa. Aparta la tripa porque te pringas la barriga y luego hueles a borratxon. Finalmente una latita de tónica, la amarilla cuyo nombre no se escribir, pero que todos conocemos y.... Alucianante. Nada de verdura, aunque después de probarla tuve que coger un poco de piel de limón y pasarlo por el borde del vaso. A la boca le da lo mismo, pero la nariz lo agradece.

PD: Se me ha ocurrido una tradición que deberíamos comenzar en fiestas. La Baldada del Txinparton. Ya os contaré ya. Necesitaremos un balde, dos bolsas de hielos, una botella de ginebra, una docena de tónicas y un cucharon.          

4 de agosto de 2011

Cervezas alavesas por Celedón

VG Noster Cooper Ale
Quién nos habría dicho hace unos años que acabaríamos escribiendo sobre cervezas alavesas. Y en plural. Resulta que la tierra de la patata no nos ha dado vodka y el producto del territorio (loado sea el vino) va a resultar ser la burbujeante rubia. Qué cosas.

Hay dos cerveceras de método artesanal en Álava. Baias, que es algo más veterana, y VG Noster que animada por el éxito de los de Izarra se ha puesto manos a la obra, en este caso en Nanclares.

Las cervezas que he podido probar son la Cooper Ale de VG y la Porter de Baias. Cervezas de estilo inglés y color rojizo, casi negro en la Porter, no son nada fáciles de beber. Están mucho mejor de lo que esperas antes de catarlas, pero que nadie piense que es una birra para todos los días. Quizá las lager, ambos tienen también variedades amarillas, sean más ligeras. Ya veremos.

Baias Porter
La sensación final es parecida en ambas. Te da pena que se acabe. Sin embargo, llegas a esa sensación por caminos contrarios. En la VG el primer trago es agradable. Invita a beber más. En cambio, la Baias es durita de inicio. Amarga. Casi te planteas el dejarlo. Afortunadamente, mejora y cuando llegas al último trago te preguntas por qué no harán los botellines de medio litro en vez de 33 cl. La razón es el precio. La unidad cuesta más de dos euros en la tienda, en las pocas que ofrecen por ahora estas cervezas. Por 1,15 leruos hay Weissbier en cualquier súper. 50 cl, mejor y más barato. Eso sí, si te gusta hacer patria, tanto Baias como VG lec dan cien vueltas a la Pagoa. Las cosas como son      

3 de agosto de 2011

Un toque de regaliz en el gin tonic

Mira en el fondo
Yo tampoco me lo creía, pero está bueno. Alucinante. El pasado viernes le añadí regaliz, del de antes, del puro, al fondo del gin tonic. Ummmm Fondo de Gin Tonic. Qué bonito lugar para vivir y hacer el Bob Esponja. 

Volvamos al asunto

´Me había comentado un barman vitoriano que uno de los trucos apra jugar con el gin tonic es mirar los botanicals (es que en inglés queda más fino) que lleva cada marca de ginebra y añadirle algo que le vaya bien. Así descubrí porque nos gusta tanto la Bombay: Lleva un toque de limón español y a nosotros nos encanta el twist de limón en la copa. Todo está en la ciencia. 

Entré en la web de Bombay Sapphire para ver qué le añaden y descubrí que entre otras muchas cosas lleva raiz de regaliz. Regaliz.... Interesante. Luego recordé que un conocido suele tener regaliz puro, lo compra en Dinamarca o no se donde. Así que le pedí un trozo para el experimento. 


Efectivamente, es un trozo de regaliz

En origen esta prueba se llamaba Operación Limón en el Hielo, porque también metí una peladura de limón dentro del hielaco. Sin embargo, no me ha convencido esa pijotada. No aporta nada y, en casa, no queda muy bonito. es demasiado rústico. Por el contrario, el asunto del regaliz ha sido todo un descubrimiento. El gin tonic queda más completo. Desaparece el toque especialmente amargo de la tónica, pero sin perder su gracia, y la ginebra es más sabrosa. Digamos que queda más redondo, más uniforme y fácil de beber. 

No es como para poner siempre el gin tonic con regaliz. No obstante, queda demostrada la teoría del maridaje. Se abre la veda,. A probar combinaciones. Luego acordaos de compartirlo con nosotros. Igual hasta podemos hacer un recetario del gin tonic.       

27 de julio de 2011

Operación Hielo de Lima

Como habréis adivinado, la operación Hielo de Lima no es más que una prueba para ver que sucede si al Gin Tonic le añadimos un hielo hecho con zumo de lima. Cada maestrillo tiene su librillo y yo creo que voy a tirar la literatura por la ventana y volver a los fundamentos de cualquier preparación: producto, producto, producto.

No se puede decir que el resultado fuera desagradable. Al contrario, el dulzor frutal le da un punto, aunque al final, cuando el pedruzco se va deshaciendo, me parece un toque excesivo.

Las fotos os darán una idea clara de lo que hicimos. Primero se exprimen dos limas y se coloca el zumo en un molde, se rellena con agua (filtradita, que somos muuuu pijos) y al congelador. Lo siguiente es, y esto es importante, meter la copa unos minutillos a que se hiele. Básico total para cualquier cosa que nos guste fría. ¿Para qué perder temperatura si podemos evitarlo? Cuidado con el grosor de la copa. Si crees que no soportará el frío, no lo hagas.

Con los ingredientes listos. Copa helada, hielo aromarizado, ginebrita (qué rica) y tónica, sólo falta mezclar. O arrejuntar, que es más interesante. Yo lo hago así: 

Con una peladura de limón, fina, sin carne, se rozan los bordes de la copa. Hay quien recomienda no hacerlo, pero a mí me gusta el olor de la esencia limonera. Luego ponemos el hielo en el fondo de la copa y escanciamos el licor sobre él; que salpique, que rompa. Esperamos un segundo a que coja el alcohol se enfríe (quizá sería mejor tener la ginebra en la nevera -no estoy seguro-) e incorporamos, muy despacio, la tónica. Suave, suave. Nada de romover, ni revolver, ni tonterías. A disfrutar del trago largo
     

22 de julio de 2011

Damm Inedit: Está buena, pero sin pasarse



Esta es la nota de cata de la Damm Inedit. Como habéis adivinado por el vídeo mucha chorrada para una puta cerveza. Está buen, muy buena, pero no deja de ser una lager de esas que se disfrutan en una terraza servida en una jarra helada. Yo la probé anoche. No me la tomé en esas copas tan pijas, ya probaré, aunque no es necesaria tanta tontería como dicen estos. Lo del trigo es cierto, se nota. Tiene ese toque a limón de la Hooergarden. Eso dice alguien con bastante más gusto que yo.

Dicen en Damm: " De alta intensidad y complejidad aromática, su aspecto es ligeramente turbio. Muy afrutada y floral en nariz, con sensación de levadura fresca y recuerdos a especias dulces. De textura cremosa y fresca, suave volumen y carbónico delicado. Postgusto largo y de recuerdo afable.
Una bebida que puede acoger el festival de sabores que nos regala la gastonomía. Los amargos, los ácidos, los ahumados, los acéticos.... todas estas sensaciones que tanto atemorizan a los sommeliers para hacer un maridage tienen solución!
Las vinagretas, los cítricos y los dulces tienen una cerveza que les puede coger de la mano. La burbuja está integrada y es delicada. En cada plato la comunión de notas es diferente, pero puede existir un hilo conductor para todos, para no cambiar las copas, para sentir la continuidad.
Y en cada composición esta cerveza cambia de bouquet y adapta sus cualidades: un carácter suave con personalidad compleja."

21 de julio de 2011

Mapamundi de las birras

Como nos pasa a todos, seguro que lleváis años intentando entender todos los múltiples tipos de cervezas que hay en el mundo. Os dejo aquí una pequeño diagrama. gráfico, árbol o como a mi me gusta llamarlo, Mapamundi de la birra. Imprescindible. Voy a hacerme un cuadro con él